Hace poco celebramos la bodas de plata de mis padres en el restaurante Pacoche.
La cena empezo mal porque tuvimos un recorte de comensales de ultima hora a lo que el restaurante se adapto rapidamente.
El trato fue muy agradable y todos disfrutamos de una velada excelente.
A resaltar la calidad-precio (pese a ser un menu cerrado, hubieron cambios que no repercutieron negativamente en el precio).
Esperamos repetir con las bodas de oro.
Enhorabuena.