Castillo de Jadraque TAGS

Castillo de Jadraque

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Descripción

El Castillo del Cid o de Jadraque es una fortaleza cuyo apelativo se debe a que en él vivió el primer Conde del Cid, Rodrigo Díaz de Vivar y Mendoza.

En 1469 fue comprado por el cardenal Pedro González de Mendoza, por entonces obispo de Sigüenza, miembro del linaje Mendoza; una de las familias nobiliarias que más se distinguieron por su protección a las artes durante el Renacimiento.

El actual Castillo de Jadraque es casi íntegramente obra del último tercio del siglo XV, es decir, del último grupo de castillos-palacio medievales, ya en vías de desaparición en esta época.

No duró mucho tiempo la etapa de esplendor del castillo. Muerto Rodrigo Díaz de Vivar y Mendoza, marqués del Cenete y Conde del Cid, su única hija se casó, con el duque del Infantado y, por lo tanto, quedó incluido en el patrimonio de la rama mayor de los Mendoza, que fueron abandonándolo a su suerte. Las guerras de Sucesión y la de la Independencia reactivaron su valor como fortaleza, desapareciendo para siempre su carácter señorial. Ya en el siglo XIX, paso a ser propiedad, de los duques de Osuna.

En 1889, el ayuntamiento de Jadraque, lo compró por 300 pts., cuando arruinada la Casa Infantado-Osuna, sus bienes fueron subastados.

El castillo forma un enorme rectángulo, de unos 70 x 18 m de planta, incrementada hacia el sur, por un patio de armas, con lo que su longitud total se acerca a los 100 m. Ninguna de sus torres sobrepasa actualmente la rasante general de sus muros. La inexistencia de la clásica torre del Homenaje se explica, más que por lo avanzado de la época de la construcción, por el aprovechamiento de la torre pentagonal en proa plenomedieval preexistente. Exteriormente, el castillo tiene cuatro torreones circulares y uno rectangular alamborado. Sólo la esquina del sudeste carece de torre de ángulo. Todo el rectángulo, esta rodeado por una barrera pétrea que reproduce casi exactamente, tal como es típico en las obras de fortificación de Juan Guas, la geometría de la planta del castillo interior.

Todas estas características, así como las terrazas con las que se coronan el adarve, los torreones y el palacio que existió en la parte más septentrional, coinciden con la corriente italianizante de la época renacentista, sin perder la majestuosidad de castillo de la Meseta.

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Tipo de Punto de Interés:Monumento
Paisajístico
 
Ubicación:Jadraque, Guadalajara